El sueco Robin Soderling se golpeó el pecho con fuerza, gritó a los cuatro vientos y levantó el puño al lograr algo que parecía imposible, vencer al español Rafael Nadal, campeón de Roland Garros en los últimos cuatro años, número uno del mundo, por 6-2, 6-7 (2), 6-4 y 7-6 (2) en octavos de final. París ha sido el feudo de Nadal desde que ganó el primero de sus cuatro títulos aquí en 2005 al argentino Mariano Puerta. Luego el suizo Roger Federer había sido sacrificado por el español en los tres años siguientes. Pero el español no podrá lograr el quinto consecutivo y romper el récord del sueco Bjorn Borg.