Responder
Me gusta la primera cara del perro de: "Anda, ¿qué será eso que hay ahí detrás?"
Y la segunda cara de: "¿Pero qué mierda? Si en lugar de en la casa de mi dueño, al que le soy fiel, estuvieramos en la naturaleza, serías un aperitivo."
Y aunque no os déis cuenta el gato piensa (al igual que muchos sapos y lagartos): "Tengo que intimidarlo rápido por que no tengo nada que hacer contra sus mandíbulas."