Sobre el fondo del Blue Hole, en Dahab (Egipto), se acumulan los cadáveres de más de un centenar de buceadores. Conocido por los profesionales como ?el cementerio de submarinistas?, el Blue Hole es uno de los lugares de buceo más peligrosos del mundo y se sigue cobrando la vida de aficionados y expertos. En abril del año 2000, el buceador ruso Yuri Lipski se adentró en el Blue Hole con una cámara sobre su cabeza y grabó su propia caída al fondo del abismo. Las imágenes (durísimas) muestran cómo Yuri pierde el control y se precipita a una velocidad vertiginosa hacia las profundidades. Al final del vídeo, el propio Yuri muestra a la cámara la profundidad a la que perdió la vida: 91,5 metros.


 
  3774   Código Embebido
Comentar
 
 
 
Cargando comentarios de Disqus
 
 
 
 

Etiquetas

 
Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +