Un tipo muy muy feliz, muy desnudo, con micropene, en el festival de música Coachella al que la policía le obliga a vestirse. El prefiere seguir en su mundo de LSD y lo frien con sus tazers
Lo patético de esto es que el resto de los putos gringos , se dedica a mirar y no tirarse a por los maderos fascistas y darles una paliza. Mierda con distinto collar