Se supone que es un juego de la NES que no se comercializó por lo polémico del título (Hitler no aparece en el juego, pero un error de traducción bastante común en los juegos de aquella época le llevó a ese título). La realidad es bien distinta, pero no menos genial. Se trata de unas animaciones que simulan este falso, imposible y diabólico juego, y que su genial autor desarrolló para el proyecto de una película que estaba haciendo su hermano, en la que uno de los protagonistas enloquecía al no poder pasarse un juego demasiado difícil (el guión surgió a partir de acontecimientos reales por una apuesta sobre pasarse el segundo nivel del Ghosts'n Goblins para Nintendo).
La verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad sobre este no-juego aquí: